sábado, 3 de marzo de 2012

3 - Profesor


El lunes me desperté con el sonido del despertador. No tenía ganas de levantarme y enfrentarme al mundo, pero lo haría con ayuda y eso era lo que más fuerte me hacía sentir.
-¡Mi novia!-gritaba exageradamente alto- ¿Dónde está mi novia?- preguntó mientras entraba en la habitación.- ¡¡Aquí estás!! Necesito que me rasques la espalda- dijo Dani finalmente. Consiguiendo que todos nos riésemos de él.


Estaban los dos apoyados en el marco de la puerta y Dani en mi cama.
-¿Vamos a ir?-preguntó Tom.
-Por supuesto-dije finalmente.
-Ponte la ropa que te hemos dicho, nadie podrá resistirse a ti...-dijo Nico guiñándome un ojo.
-Ajá-respondí. No se movían...-Esto...¿intimidad?
-Como soy tu novio, yo me quedo- dijo Dani con una sonrisa.
-¡¡Largo de aquí!!-dije lanzándole un cojín a la cabeza..
Fuera se oían las risotadas de mis compañeros de piso. Eran de lo peor... ¡pero eran mi salvación! Así que me duché y me puse la ropa que ellos habían “sugerido”. Me miré al espejo, me veía realmente bien, la ropa no era gran cosa, solamente consistía en unos jeans que se ajustaban perfectamente a mi figura y una camiseta sencilla que dejaba ver parte de mis generosos pechos. Me veía... ¿apetecible? Si, supongo que esa palabra valía.
-Vamos- dije bajando las escaleras corriendo- Llegaremos tarde- dije al ver que no se movían.
-Estás comestible-dijo Nico.
-Irresistible-dijo Dani.
-Me voy a hacer hetero -dijo Tom.
Volvimos a reírnos. Este Tom era de lo más loco. Por lo menos había confirmado que me veía bien, era un gran avance. Llegamos a la universidad y todos se voltearon a vernos. Los chicos siempre estaban irresistibles pero hoy se habían esmerado en estar espectaculares para llamar la atención sobre mí. Sonreí. Todos nos miraban embobados, encabecé la marcha hacia el interior de la universidad y comenzaron las clases.
Siempre íbamos a las mismas clases así que no tuvimos problemas con seguir con la rutina de siempre. En uno de los descansos vi a Mateo pero lo evité sin problemas. En la última clase me tocaba con Jorge, ahora me sentía realmente avergonzada por como lo había usado de paño de lágrimas. Iba a disculparme y comportarme de manera más madura. Al entrar en clase me miró, yo solo alcancé a decir “buenos días” y desviar la mirada. Me senté al lado de mis amigos. Supongo que iba a ser más difícil de lo que esperaba disculparme. Suspiré y desvié la mirada del profesor para encontrarme a Dani que me miraba con una sonrisa. Me apartó un mechón de la cara y me sonrojé. ¿De que iba todo esto? Arqueé las cejas a modo de pregunta. Él solo negó con la cabeza e hizo un gesto hacia la izquierda. Mateo. Suspiré y le regalé una sonrisa.
-Daniel- dijo el profesor exasperado.
-¿Si?-preguntó este desviando su atención hacia el profesor. Todos se encontraban mirándonos. Genial...
-Será mejor que vayas a dar un paseo al despacho del director y te centres- le dijo casi gruñendo.
-Está bien. Lo siento. No he podido resistirme a admirar la belleza de Silvia.- dijo mirándome con una sonrisa. Me sonrojé notablemente más.
Después de unos insoportables 50 minutos más soportando las miradas de todos, sonó el timbre. Así que recogí mis cosas y me dirigí a la salida, hoy no podía enfrentarme al profesor.
-¿Silvia?- preguntó cuando estaba a punto de salir por la puerta- Esto... ¿puedo hablar contigo?
-Si, claro- les hice una seña a mis amigos, que eran los últimos en salir, para que continuasen.
Cuando todos se fueron nos miramos incómodos.
-Yo... bueno quería decirte que siento mucho lo que paso la otra noche- dije finalmente animándome a romper el silencio.
-No te preocupes- dijo con una sonrisa forzada.
-Sé que no hemos empezado con buen pie. He faltado a tu clase y no soy la mejor de tus alumnas, pero de verdad que agradezco lo que hiciste el otro día- confesé finalmente.
-No digas más. De verdad, sé que he sido un borde contigo- dijo con una sonrisa ladeada.
-Al menos lo admites- dije sonriéndole.
-Se supone que tú deberías decir que no era cierto, que siempre he sido amable... pero veo que no dices las cosas por decir, ¿eh?- bromeó.
-No. Lo siento- dije con una sonrisa extendiéndose en mi cara.
-Quería hacerte una propuesta- dijo finalmente volviendo al hombre serio y frío que conocía.
-Dime- dije finalmente cruzándome de brazos.
-Puedes olvidarte del trabajo que tienes que entregarme, pero...-dijo al ver que abría la boca para replicar- deberás salir a cenar conmigo, al menos una vez.
-Esto... No es correcto. Eres mi profesor. Ya sabes...-dije balbuceando como una idiota, pero es que la propuesta me había dejado descolocada.
-¿Y si no lo fuese?-preguntó- ¿Saldrías a cenar conmigo?
-Yo... Si, supongo que sí- dije finalmente con el ceño fruncido.
Se acercó a mi con cuidado, demasiado cerca... Mi corazón estaba desbocado. ¿Me iba a besar? Cerré los ojos con expectación, no era capaz de mirarle a la cara.
-Mírame, Silvia- susurró cerca de mis labios. Temblé.
Abrí los ojos lentamente y lo primero que vi fueron esos ojos que me miraban interrogantes. Me lamí los labios para hablar, pero el desvió la mirada y la centró en mis labios. Mi pecho iba a estallar de un momento a otro. Puse las manos en sus hombros para alejarlo de mi, pero mis pensamientos y mis actos no estaban sincronizados. Me acerqué a él y acorté la distancia que nos separaba. Moví mis labios sobre los suyos desesperada por probar más de él. Gruñó. Me cogió de la cintura sin miramientos y me acercó a él. Noté su erección contra la parte baja de mi estómago y me moví contra él. Gimió. Realmente estaba desesperada por sentir más de él. Estaba sintiendo sensaciones que jamás había experimentado. Lo cogí por el pelo, que lo tenía largo hasta los hombros y tiré de él para que llenase mi boca. Gemí desesperada. Se separó de mi lentamente. Me miró a los ojos y sonrió, una sonrisa de autosuficiencia que hizo que yo me cerrase en banda. Odiaba que los hombres me utilizasen.
No sé como me las apañé para salir de ahí, pero corrí hasta quedarme sin aire, alejándome lo máximo posible de él. Al principio escuché sus pisadas persiguiéndome pero después de unos minutos ya no me seguía. Los vi ahí, a todos, me acerqué a ellos y abracé al que tenía más cerca. Era Nico, él me devolvió el abrazo y los demás se unieron a él. Estaba enfadada, había vuelto a caer en la trampa de un hombre, recordé su sonrisa de autosuficiencia y la propuesta deshonrosa. Él solo debía de creer que era una presa fácil. ¿O es que acaso yo le gustaba?, ¿por qué no podía evitar desear más de él? ¡¡Lo odiaba por hacerme sentir tan confundida y desdichada!!
-Tengo un problema-dije separándome un poco del abrazo de Nico.
-Cuéntanos- dijo Dani.
-Es Jorge-dije finalmente.
-¿El profesor?-preguntó Tom.
-Si. Me ha hecho una propuesta... de cenar con él a cambio de quitarme el trabajo y... esto...- ahora venía la parte difícil- me besó.
-Lo mataremos-dijo Nico.
-Le daremos una paliza- dijo Dani.
Les sonreí mientras me sentía mejor, esos eran mis chicos, los que siempre me protegían.
-¿O es que a caso te gusta?-preguntó Tom. Todos me miraron. No pude evitar sonrojarme. Fruncí el ceño. Esto no iba nada bien...
-No lo sé- confesé.

5 comentarios:

  1. Hola, ya me he convertido en seguidora de tu blog. He visto tu comentario en el cbox, para serte sincera, me costó bastante; tengo que decirte que los ordenadores y yo no nos llevamos demasiado bien, así que perdona si no encuentro las cosas tan rápido como debería (ej: el cbox, hasta hace un par de horas no sabía lo que era).
    Espero con ansias la continuación.
    Muchos besos!!

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    Respuestas
    1. Me alegro un montón de que seas seguidora y no te preocupes que yo tampoco soy muy amiga de las nuevas tecnologías pero... estamos empezando a conocernos, jaja.
      Ya publiqué el resto de los capítulos que faltaban espero que te guste!
      Besos.

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  2. Pienso que todo va un poco rápido pero es entretenido. Espero pasarme por aquí más adelante.

    Un saludo

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    1. Gracias Galena, otra vez! Me alegra un montón que los estés leyendo.
      La historia va rápida porque solo tiene cinco capítulos y yo tampoco soy demasiado paciente... jaja
      Un besazo.

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  3. Querida, t pasa como a mi... k soy tan impaciente k también m precipito un poco on los acontecimientos, jejeje.

    Buen capi!

    Pd: Ahora me gusta mas!, jajaja bs!

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Gracias por comentar.

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